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Anillamiento de
aves: conceptos básicos
¿Qué es el anillamiento científico de aves?
El anillamiento científico de aves silvestres no es una ciencia en sí
mismo, sino una herramienta científica fundamental en el estudio de
diversos parámetros de la biología de las aves, como puede ser su
longevidad, la dinámica de sus poblaciones o su migratología.
La captura y el manejo de aves permite
obtener una serie de variables imposibles de conseguir mediante otros
métodos, como por ejemplo:
- La biometría permite estudiar la variabilidad física de las diferentes
especies en función de su edad, sexo, condición y distribución
geográfica, posibilitando así la caracterización de las diferentes
poblaciones y subespecies.
- El estudio de la condición física de los individuos capturados ofrece
la posibilidad de estudiar su variación en función de los ciclos
vitales, como reproducción, migración, etc.
- La muda es otra de las variables físicas que se pueden analizar con el
ave en mano.
- Estudios bien desarrollados permiten además obtener información sobre
el uso del hábitat de las diferentes especies, dinámicas poblacionales
locales o generales, curvas demográficas o índices de supervivencia,
entre otros.
- También pueden ser estudiados el análisis del éxito reproductor o la
etología.
- Estudios intensivos de poblaciones de aves permiten conocer los
mecanismos que regulan sus tamaños en áreas reducidas o realizar
experimentos para contrastar hipótesis sobre factores que afecten a las
poblaciones en áreas reducidas y extrapolables a regiones más amplias.
- Y sobre todo el anillamiento juega un papel muy importante dentro de
la conservación de las diferentes especies.
Resulta de especial interés la creación de Estaciones de Esfuerzo
Constante, cuyas características permitan avanzar en el conocimiento de
una serie de variables de la biología de las aves, y que tienen una
eminente aplicación práctica en el campo de la conservación de
poblaciones.
Normas de higiene recomendadas para los anilladores
Como todos los animales, las aves
pueden ser portadoras de una gran cantidad de enfermedades, y aunque la
mayoría son específicas de aves, algunas de ellas pueden ser
transmitidas a las personas.
Las dos enfermedades más probables de ser contagiadas por las aves son
la Salmonelosis y la Ornitosis. La Salmonelosis es una infección
bacteriana relativamente común a todos los grupos animales, incluidos
las personas (infecciones producidas por mayonesas o huevos en mal
estado). Los grupos de aves más susceptibles de ser portadoras son
aquellos que se alimentan en zonas contaminadas por residuos orgánicos,
como alcantarillas, basureros, etc. Y la Ornitosis es una enfermedad
vírica asociada con pájaros de jaula importados, pero que también puede
afectar a una gran variedad de especies autóctonas.
Además, debe tenerse también en cuenta que las zonas en las que a menudo
se desarrollan las actividades de anillamiento pueden ser consideradas
como insalubres (áreas cenagosas, contaminadas, etc.). Por todo ello, la
aplicación de unas mínimas normas de higiene y sentido común a la hora
de manejar aves hacen que el contagio de cualquier enfermedad sea
extremadamente raro. Dichas normas se detallan a continuación:
- Lavarse las manos con jabón o alguna solución desinfectante después de
manipular las aves o los colectores que hayan sido usados.
- Cubrir debidamente las heridas o llagas antes de iniciar la sesión de
anillamiento.
- Utilizar guantes quirúrgicos al manipular aves enfermas o se
diseccionen aves muertas por enfermedad.
- No sujetar con los dientes ningún elemento que haya estado en contacto
con las aves.
- Las deyecciones acumuladas en los colectores sacudirlas al aire libre
puesto que en un lugar cerrado es muy fácil inhalar el polvillo que
desprenden.
- Los resfriados y las gripes son las enfermedades más habituales entre
los anilladores por ello no olvidar nunca la ropa de abrigo o de agua
cuando sea necesaria.
Artículo cedido
por: Grup Pit-roig d'anellament (
http://www.uv.es/~pitroig ) |
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